domingo 12 de julio de 2009

Planos proceso


Estructura y fotografía



Plano

Línea

Plano y línea


Integración de lo anterior con texto

lunes 29 de junio de 2009

Crónica de un posible No Yo

Crónica de un posible No Yo

Hay situaciones que algunas veces te pasan por al lado y solo te queda apreciarlas desde la subjetividad interior, solo cayendo en un letárgico sueño , de tan solo 5 segundos, para construir una ficticia posibilidad de yo. Esto lo experimento estando en esos antros de consumismo y perdición a los que solemos llamar centros comerciales o centros de distracción, a veces quiera o no me toca sucumbir en ellos, suelo perderme en esos momentos en que trato de imaginar mi existencia como la de ciertos seres que se cruzan por mi vista, que a veces suelen ser los más fáciles de descifrar al menos aparentemente hablando, aplicando la formula prejuicios que tanto solemos utilizar fácilmente se logran construir aquella insípida existencia. A veces trato de entender porque actúan de cierta forma, me asqueo el análisis de sus posibles vidas y solo logro que me moleste más aun su presencia, mi único alivio es el pensar que jamás será posible ese yo.

Sharife Fajre

Caracas, Venezuela 17.06.2009

Planos



Foto + estructura
1 2

Color plano

3 4

3Color plano con espatula
4 Plano de lineas oleo pastel


5 6


5 Planos en aguada
6 Planos de acrilico con vetas

7 8

7Planos en línea
8Planos en
línea papel periodico




viernes 26 de junio de 2009

modulo 3 Crónica de mi misma

3

Esa tarde de viernes se me asigno la tediosa tarea de ir a pagar los servicios básicos caseros- agua, luz, teléfono-. Era una total incertidumbre el diámetro de la fila humana que me encontraría en aquel lugar, también era una posibilidad hallar el centro de pago sin línea lo cual significaba movilizarme para otro lugar. Al llegar, me entro un alivio al ver que solo habían 10 personas delante de mí, me dije a mi misma, - no vale no hay tanta gente-. Progresivamente fue llegando más gente que se incorporo detrás de mí, la cola se extendió por todo el espacio cual salvaje anaconda, haciendo que muchos al verla corrieran despavoridos; fueron pasando los minutos y avanzaba lentamente la cola, la gente comienza a impacientarse y comenzaban a ver hacia los lados buscando algún método de distracción, comienzan a quejarse en voz alta para ver si el de atrás o el de adelante le prestan atención para comenzar una estúpida tertulia que terminara en tema político y seguramente desencadena una riñas si no concuerdan de un lado o de otro; por esta misma razón, y porque detesto en gran medida que alguien extraño me hable estupideces en una cola me hago la desentendida de sus comentarios inservibles y comienzo a escribir un ficticio mensaje de texto, no suelo tener eso que llaman un buen amigo mío “la chispa criolla venezolana”, no soy de las que socializar en cualquier parte, o llama “mi mor mi corazón” al chamo que te empaqueta las bolsas del supermercado, como suele hacerlo mi mama poniendo como excusa que ese podría ser su hijo, como me molesta eso.

En mi letardo mental en aquella eterna espera de ahora ocho personas en la cola, comienzo a escuchar a dos mujeres a mis espaldas que hablaban sobre sus los problemas existenciales y lo necesario que era acudir al psicólogo en ayuda, -me rio dentro de mi-. No sé si este en lo correcto pero siempre me ha parecido tan tonto creer que un tipo que no te conoce y que de paso le pagas para que escuche tus problemas, que además no le interesan porque seguramente tiene los suyos tan inconclusos como los tuyos, pueda resolverte la vida o ayudarte en ello. Un amigo una vez me dijo- yo tampoco creo en los psicólogos solo creo en sus récipes- cosa que no me impresiono de él, al menos es sincero y admite que va solo por el gusto de la indiferencia y ficticia felicidad ante la vida que generan aquellas pastillitas.

miércoles 17 de junio de 2009

Crónicas de mi misma

1

En una tertulia improvista de sábado por la noche me adentre en el cuestionamiento de cómo debía ser una crónica de mi misma, tratando de apartar el hecho que siempre me ha causado molestia el tener que hablar de mí, exponer o tal vez imponer mi personalidad, mi vida a un lector. Todos opinaban, todos decían, todos intentaban ayudar; el tertulico tema fue trepando y apoderándose cual enredadera descontrolada e indiferente, hasta convertirse una cantidad de ideas que no parecían conectarse, no hay conclusión- pensaba yo en ese instante- al igual que no hay definición de mí por algo tan irrelevante como mis gustos personales que tal vez puedan volverse en un recurrente encasillamiento estereotípico.

2

Después de observar, el día de ayer, algunas de las crónicas escritas por mis compañeros de clase, a manera de punto de comparación sobre la mía, me quede en mi firme creencia de no exponer la historia de mi vida, creo que me impacto lo extremadamente personal que puede llegar a ser. Como ya dije antes, me molesta sobremanera tener que hablar de mi o de mi vida a cualquiera, ni siquiera suelo hacerlo con los que considero mis amistades más cercanas, al menos no muy profundamente. Desconozco si reservarse tanta información personal se considere algo sano, no me importa, en realidad siento que informar tanto a la gente no es bueno, al menos no en ese sentido, que tanto puede interesarles a alguien una experiencias ajenas sino es para comentar malintencionadamente o para guardarla con ansia hasta conseguir una perfecta ocasión en la que pueda utilizarla como arma perfecta de chantaje. Quizá suene novelero pero suele suceder, soy testigo de muchas de esas perfectas ocasiones en las que se puede utilizar la información correcta.

Sin embargo puedo exponer ciertas molestias sobre temas que no comprometan mi privacidad, creo que así son la mayoría de mis conversaciones, he notado sin embargo que muchos les disgusta esta actitud, -curiosos pienso yo- para que quieren saber tanto.

sábado 13 de junio de 2009

Imagen


Fotografía de Man Ray- Lagrimas de vidrio


Diseño Grafico Moderno


Envoltorio de caramelos años 20-50

Fotos